El saragüell

En tiempo de viajes y escapadas para aquel que se lo pueda permitir, me viene a la cabeza una de nuestras prendas mas internacionales: el saragüell. El ancho pantalón de lienzo blanco que utilizan desde los danzantes turcos y griegos o los tunecinos, así como en toda la costa mediterránea española. Un “invento” morisco que hemos hecho muy nuestro.

Traje tradicional griego.

Traje tradicional griego.

Grupo folclórico albanés vestido con la tradicional "fustanela".

Grupo folclórico albanés vestido con la tradicional “fustanela”.

El saragüell es la prenda masculina por excelencia en la indumentaria tradicional valenciana. Su origen es muy antiguo, ya se hablaba de “sarawil” en textos musulmanes andalusies del siglo X. Aunque por entonces, curiosamente, era una prensa unisex.

Códice de trajes de Weiditz de 1529, con la inscripción "así van a hilar las mujeres moirsicas en su casa". De "La segunda piel. Historia del traje en España", de Ruth de la Puerta.

Códice de trajes de Weiditz de 1529, con la inscripción “así van a hilar las mujeres moriscas en su casa”. De “La segunda piel. Historia del traje en España”, de Ruth de la Puerta.

Con el tiempo se convirtieron en prenda interior para las mujeres. Evolucionó hasta llegar por debajo de las rodillas, fruncidas y rematadas con una puntilla. Comenzaron a llevarse en la huerta valenciana al introducirse el miriñaque. “Desque les dones porten çaragüells, volen manar elles pero manen ells”, se decía. 

La versatilidad del saragüell

Si bien su origen es muy antiguo, su uso se ha prolongado durante muchos siglos, sobre todo en la huerta y entre los agricultores que, por su gran comodidad,  se resistían a vestir el pantalón o calzón que ya se imponía para otros usos y clases sociales. Es además una prenda ligera y fresca confeccionada generalmente en lienzo o lino muy adecuada para los rigores de la canígula valenciana.

"Siesta interrumpida" de José Mongrell. Vemos al huertano con ropa de trabajo: saragüell, camisa, mocador, calces, espardenyes y manta en una escena costumbrista.

“Siesta interrumpida” de José Mongrell. Vemos al huertano con ropa de trabajo: saragüell, camisa, mocador, calces, espardenyes y manta en una escena costumbrista.

Rectángulo, cuadrillo y veta

Y es que hay que reconocer que hay pocos inventos más sencillos y  a su vez más prácticos que el del saragüell. Su estructura es tan básica como dos camales muy amplios, ceñidos a la cintura mediante veta y una unión  en la entrepierna donde se colocaba un cuadrillo.

Tan popular llegó a ser que con el tiempos se ha impuesto la expresión de “vestir de saragüell”, al tomar la parte por el todo,  que utilizamos para definir a la persona que va vestida con los usos tradicionales de la huerta valenciana. El traje de saragüell se ha convertido en las últimas décadas en el más popular entre los hombres.

Ofrenda 2015.

Ofrenda 2015.

vestir de saragüell

¿Pero qué es exactamente “ir de saragüell”?

Se ha de llevar:

-Camisa

-calces

-espardenyes

-faixa

-jupetí

-mocador al cap

-manta

y, por supuesto, la prenda, que da nombre al conjunto: el saragüell.

HUERTANO-saragüell-indumentaria

 

Si el uso de la vestimenta tradicional es más “de mudat” o hace más frío, se puede añadir una negrilla de paño de color oscuro y una chupa encima del chaleco, como el del grabado superior.

"Dos huertanos bebiendo vino" de Joaquín Agrasot. Donde vemos, de espaldas, la típica indumentaria de saragüell y, enfrente, el otro individuo con calxón, chupa y sombrero se consideraría más arreglado,

“Dos huertanos bebiendo vino” de Joaquín Agrasot.  Vemos de espaldas la típica indumentaria de saragüell y, enfrente, el otro individuo con calzón, chupa y sombrero se consideraría más arreglado.

Espardenyes y saragüells, unión indivisible

En cualquier caso, ¿cuál es la prenda común en todas las estampas que hemos visto?, el uso de les espardenyes.

Sin condicionantes ni excepciones, el saragüell se lleva con espardenyes.  Los zapatos se pueden llevar con calzón, en el traje de torrentí. A pesar de lo lógico del planteamiento, como todos sabemos, es un error bastante común.

Y mucha atención a la compañía…

Me explico, si se viste con saragüell, no es de recibo que su pareja luzca un delicado y carísimo espolín de seda de corte afrancesado. Cosa que es frecuente ver en actos falleros como procesiones, pasacalles y demás. Hay que ser consecuente con nuestra indumentaria y su procedencia y, como no,  con la de nuestra acompañante.

Y por último, y si se me permite la broma, si alguien echa de menos el saragüell en sus rutinas cotidianas a partir del 20 de marzo, siempre se puede poner el mundo por montera, retirar sus incómodos pantalones del armario y volver a nuestra prenda más tradicional e internacional… ya lo propuso Montesinos , y tu… ¿te ves así en la oficina?

Propuesta del diseñador valenciano Francis Montesinos.

Propuesta del diseñador valenciano Francis Montesinos.

 

 

 

 

 

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